A veces se aprende que cuando uno cree que gana todo lo pierde
Y el triunfo se muere entre la sombra de una tiniebla de escombros….
A veces se aprende que el grito más fuerte es el que te desgarra en silencio,
ese que se emite desde las,
cuando la compañía te deja a solas con tus infiernos y tus fantasmas, tus miedos y tus ficticios cuentos de hadas….
A veces se aprende que el peor castigo es saberse culpable,
Que la peor condena es el desamparo absoluto,
Que no hay peor miseria que la eterna soledad en debate
Ni peor tortura de todo lo que el tiempo ya olvidó.
A veces se aprende que la terapia más efectiva
es la que se produce frente al espejo,
Que la mejor pastilla no alcanza
para aliviar el insomnio que tramita el dolor.
Que no hay amores viejos ni nuevos, que solo existe el desamor,
Y junto con el aun camino, frente a una ventana, de madrugada,
Conmigo, mi maldición…
A veces se aprende que no hay mejor amigo que una hoja en blanco,
Ni peor enemigo que la línea anterior.
Que no habrá pedido de auxilio, internación o milagro,
Cuando uno se asume, frente a si mismo, su propio traidor…
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