La verdad es mi verdad
No hay explicación que pueda describir el acto de percibirlo,
No encuentro razones que puedan aclarar lo que sentí en ese instante,
Porque, aunque no quería creer, entender, ver… estaba allí.
Ella.
Yo.
La verdad.
Mi verdad.
La imagen que aturde sin crear desesperación o sentimientos de duda o existencia.
Parada, allí, aquí, dentro de mi. O quizá fuera, estaba/ estoy presa.
Fue frente a un espejo, o sentada mirando el cielo.
Pensando en la existencia o en la humedad y el calor.
Presa.
Cadena perpetua. Sin posibilidad de libertad condicional o muerte previa.
Fue ver un bucle. Pero no el de siempre. Entender que siempre ya no era siempre. No lo sería nunca más y no habría nunca más.
Fue ver la imagen de un purgatorio vacío, un bucle sin repetidos, entenderme en ese infierno que llamaba vivir, con más muros que envidiaria la carcel, tan perdida que odiaria la lógica.
Ni positiva, ni negativa, ni neutra.
Parada, viéndolo todo me veía a mi, no cómo un problema , no como un estado, no como sentimientos en poemas.
Quizá más como un cuadro, o como un poema que lee sin entender en el futuro una cualquiera.
Reía al querer Pensar si es brujería o consecuencia,
Si es una auto profesia hecha de sangre y tierra,
Si fue todo lo que hubo, o si es la bifurcación en la que caída no tendría que verla ni darme cuenta.
La verdad no importa si es una matrix, una Estructura, un sistema, un para todos, un destino o el camino en sí mismo tapado por positivismo, pastillas y mundanos problemas ….
Lo vi.
Lo entendí.
Y se que no hay más que series y continuos dramas para olvidar su no importancia en esta tierra. La de la verdad. La de ni misma. La de nada más que una realidad estúpida y perra.
Sin agobios, miedo, tristeza, esperanza, sufrimiento, dicha con más o menos miseria
Es lo que es.
Vi mi verdadero rostro. Entendí mis pequeños triunfos falsos y la esperanza para soportar las demás crisis y penas.
Vi que da igual que valga o no la pena.
En mi verdad, solo hay despojos humanos que darían vergüenza.
Una historia que puedo vestir de triste para ser más interesante ante la mirada ajena.
Puedo inventar sueños. Puedo inventar metas.
Pero vi la verdad.
Y No estoy en ella.
No hay nada en ella.
Cyn. 8/8/23.
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